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En el centro de tu ser tienes la respuesta; 
sabes quién eres y sabes lo que quieres.

Lao Tsé

El mundo está en constante movimiento, siempre hay nuevas tendencias, leyes, exigencias o modelos. Yo sé que como líder tienes que estar al día con cada uno de estos cambios, esto te mantiene constantemente ocupado intentando no quedarte atrás y estar al día. ¿Has leído alguna vez la frase “lo urgente no deja tiempo para lo importante”? Sí, esa de la tira cómica Mafalda, cuya pequeña protagonista siempre nos hace reflexionar. En este caso esta frase es perfecta, porque por quedarnos atrapados por la vorágine del mundo nos olvidamos de lo más importante, algo que debemos priorizar y me refiero al cómo nos enfrentamos todos estos cambios y por ende cómo los llevamos a nuestro día a día en la oficina. Para entender esto tenemos primero que echar un vistazo a nuestro interior.

“Autoconocimiento” es una palabra comúnmente escuchada entre personas del ámbito del desarrollo personal, ya que forma parte de la inteligencia emocional. Sin embargo, hablar de esto es mucho más fácil que enfrentarse a la realidad de llevar a cabo el proceso, que es complejo y conlleva mucho más que únicamente tener ciertas creencias, positivas o negativas sobre ti mismo. Implica un proceso de autoatribución y de autopercepción que puede llevar a develarte ante el espejo de una manera que no has hecho antes.

Hombre mirándose al espejo, autoconocimiento

El proceso hacia el autoconocimiento comienza por las diferentes circunstancias de la vida, que en ocasiones nos llevan a una crisis y hacia la búsqueda personal de un mejor manejo de nuestra persona y de nuestra vida. La reflexión debe ser tal, que permita que estés dispuesto a indagar tanto tu naturaleza, como tus actos, para transformarte ante su propia mirada, así como la actitud ante ti mismo y como consecuencia hacia los demás.

Antes de continuar, quisiera hacer un alto en la palabra crisis. Esta es una palabra que puede denotar un sentido negativo, pero en este caso no lo es. Cuando existe una crisis en el interior siempre, sin excepción, existe una posibilidad latente y real de un cambio consistente y duradero.

Uno de los momentos clave hacia la senda del autoconocimiento es el desapego. Se refiere a la capacidad de verte a ti mismo, como cualquier otra persona lo haría de la manera más neutral posible. En una organización se pueden realizar incluso pruebas psicométricas para determinar la manera en que las demás personas dentro de tu ambiente te perciben. Proporcionando claridad de qué es lo que están viendo desde el exterior y cuáles de esas cosas que perciben te gustan o no, incluso puede ser que  no sabías que se estaban mostrando de esa forma y que las demás personas estaban teniendo esa percepción de ti.

El involucramiento es el siguiente paso por el que debe pasar alguien que está dispuesto a autoconocerse. Aquí lo importante es verte a tí mismo como nadie más podría hacerlo. Es ser honesto contigo, enfrentarte al espejo, definir tus virtudes y debilidades que quizás no muestras al exterior, pero que tú sabes que están presentes.

Cuando el desapego o el involucramiento se favorece, estamos frente a un caso de distorsión de la personalidad, es decir, no estás siendo capaz de ser neutral y conocer quién eres. Puede dar como resultado el uso de filtros que condicionen tu vista, tu escucha y tu percepción en general. Cuando está distorsionada, lo que entra por tus sentidos puede no ser lo que está sucediendo en realidad. Por ejemplo: las personas podrían decirte que tu trabajo es muy bueno y sin embargo tú no creértelo y continuar con una idea de que todo lo que haces es insuficiente (lo que provocará conflictos en cualquier momento); o al contrario, podrían decirte que hace falta más comunicación para que las problemáticas dentro del ámbito de trabajo se solucionen, pero tampoco estás apto para escucharlo y continúas con tu manera de responder a los conflictos (lo que provoca ya problemas), ya que tu versión de la realidad está desequilibrada y distorsionada.

Puedes desarrollar y disfrutar de las bondades del autoconocimiento, del ser capaz de tener una autocrítica constructiva que te pueda llevar a tí y a todo tu equipo de trabajo al éxito, así como a la posibilidad de trabajar en un ambiente pacífico y saludable.

El poder del autoconocimiento te permite tener un contacto más profundo contigo mismo, tomar mejores decisiones, facilitar los procesos de cambio, evitar futuros fracasos y generar un mejor equipo de trabajo. Conoce mi “Coaching de inteligencia emocional para líderes” y da el siguiente paso en tu desarrollo personal.

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