Un estudio realizado por la Stanford Business School encontró que casi dos tercios de los CEOs no reciben coaching ejecutivo, ni ningún otro entrenamiento en desarrollo de liderazgo. Y casi la mitad de los altos ejecutivos en general tampoco lo están recibiendo. Paradójicamente, casi el cien por cien dice que le gustaría tener un coach ejecutivo para mejorar su desarrollo, según Bloomberg BusinessWeek y Forbes.

 

Entonces, ¿por qué los CEOs y otros líderes senior dicen que quieren coaching pero no lo buscan?

La respuesta está en lo que han aprendido a pensar que proporciona el coaching, en contraste con lo que creen que necesitan. Ellos piensan que el coaching es “remediador”. La mayoría de los CEOs creen que necesitan habilidades como la gestión de conflictos y la comunicación (que no es lo que realmente aborda el coaching). Sin embargo, ponen la necesidad de habilidades de compasión, relación y persuasión muy abajo en su lista (que es lo que realmente aborda el coaching). Piensan en lo último como «habilidades blandas», en el mejor de los casos, y por lo tanto no las consideran tan necesarias.

El hecho es que el principal elemento de coaching que los CEOs necesitan para aumentar sus habilidades y efectividad: una mayor conciencia de su propósito en la vida, comprensión de sus creencias, valores y rasgos de personalidad y necesidades, se percibe como un elemento auxiliar. Esto está disminuyendo la importancia del coaching como el medio de aprendizaje más potente que un ejecutivo de alto nivel podría tener.

 

Habilidades base para ser un buen líder

Ser capaz de ver, entender y lidiar efectivamente con el punto de vista de los demás es clave para el liderazgo exitoso (así como para la vida personal). Esa capacidad, que parte de la autoconciencia, es la empatía. La persona emocionalmente desapegada, no empática, que desconoce sus motivos o verdades personales no será muy efectiva como CEO o líder senior.

Un estudio realizado por investigadores canadienses, observó la actividad cerebral de las personas que tienen poder. Descubrieron que el aumento del poder disminuye la capacidad de ser empático y compasivo porque afecta al «sistema espejo» del cerebro, mediante el cual uno está «conectado» para experimentar lo que otra persona está experimentando. Los investigadores descubrieron que incluso la mínima cantidad de poder apaga esa parte del cerebro y la capacidad de empatizar con los demás.

Estos son hallazgos muy importantes, porque la empatía, la compasión y la autoconciencia, en general, son cualidades de una mente desarrollada y madura. Una mente que es resistente al estrés, capaz de manejar conflictos internos, experimenta la interconexión con otros y mantiene el bienestar. Y, por lo tanto, estimula amplias perspectivas para comprender los problemas y los desafíos a los que un CEO se enfrenta.

Scott Keller, director de McKinsey & Company, describió, en Harvard Business Review, la importancia de superar el interés propio. Enfatizó la necesidad de apertura al crecimiento y desarrollo personal, porque «en el fondo, (los líderes) no creen que sean ellos quienes necesitan cambiar …» y «el verdadero cuello de botella … es saber qué cambiar a nivel personal”. La autoconciencia también expande la capacidad de saber qué es lo que uno debe perseguir y lo que debería dejar pasar.

 

El coaching es un entrenamiento para mejorar el rendimiento desde la base

Cuanto más alto se llega en cualquier organización, menos se depende de las habilidades técnicas y más se confiará en las habilidades personales e interpersonales. Estas competencias tienen su base en el autoconocimiento y autoconciencia; no puedes conocer a otra persona sin conocerte a ti mismo. La autoevaluación es crítica para el desarrollo de cualquier líder y el «arte de la reflexión» ha sido citada en muchas revistas de investigación como el método para mejorar la autoconciencia. El coaching facilita la reflexión y el aprendizaje:

  • Analiza la línea temporal de cada uno y anticipando y haciendo mejores elecciones para el futuro.
  • Identifica cuando las fortalezas y cualidades se atrofian, bloquean y los hábitos que te impiden alcanzar el éxito.
  • Identifica vulnerabilidades personales, creencias limitantes, temores y comportamientos poco efectivos que pueden afectar las decisiones que tomamos.

Para que el coaching pase de ser percibido como «remediador» a donde realmente debería estar; una forma de mejorar el rendimiento, similar a cómo los atletas de élite usan un entrenador, el coaching debe entenderse mejor en términos de «qué es el coaching» y «por qué lo necesita».

El desarrollo de la autoconciencia y el crecimiento personal, pueden y deben ser el corazón del coaching ejecutivo y los programas de liderazgo.

Descarga gratis la guía de Coaching ejecutivo para líderes y descubre más sobre cómo el coaching te puede ayudar a ser un líder todavía mejor.

 

 

Compartir
×